SEMANA 48- EJERCICIOS 330 AL 336
Libro de Ejercicios
-Lección 330- Hoy no volveré a hacerme daño.
12. ¿Qué es el Ego?
-Lección 331- El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya.
-Lección 332- El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera.
-Lección 333- El perdón pone fin al sueño de conflicto.
-Lección 334- Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga.
-Lección 335- Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.
-Lección 336- El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.
Manual para el Maestro
-Capítulo 24. ¿Existe la reencarnación?
-Capítulo 25. ¿Son deseables los poderes «Psíquicos»?

Un Curso de Milagros- Ejercicios
Fundación para la Paz Interior
Traducido por Rosa M. G. De Wynn y Fernando Gómez
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SEMANA 48 – EJERCICIOS DEL 330 AL 336
LECCIÓN 330
Hoy no volveré a hacerme daño.
1. Aceptemos hoy que el perdón es nuestra única función. z¿Por qué atacar nuestras mentes y ofrecerles imágenes de dolor? 3¿Por qué enseñarles que son impotentes, cuando Dios les ofrece Su poder y Su Amor y las invita a servirse de lo que ya es suyo? 4La mente que ha llegado a estar dispuesta a aceptar los regalos de Dios ha sido reinstaurada al espíritu, y extiende su libertad y su dicha tal como dispone la Voluntad de Dios unida a la suya propia. 5El Ser que Dios creó no puede pecar, por lo tanto, no puede sufrir. 6Elijamos hoy que Él sea nuestra Identidad, para poder así escapar para siempre de todas las cosas que el sueño de miedo parece ofrecernos.
2. Padre, es imposible hacerle daño a Tu Hijo. 2Y si creemos sufrir, es sólo porque no reconocemos la única Identidad que compartimos Contigo. 3Hoy queremos retornar a Ella, a fin de librarnos para siempre de todos nuestros errores y salvarnos de lo que creíamos ser.
12. ¿Qué es el ego?
1. El ego no es otra cosa que idolatría; el símbolo de un yo limitado y separado, nacido en un cuerpo, condenado a sufrir y a que su vida acabe en la muerte. 2Es la «voluntad» que ve a la Voluntad de Dios como su enemigo, y que adopta una forma en que Ésta es negada. 3El ego es la «prueba» de que la fuerza es débil y el amor temible, la vida en realidad es la muerte y sólo lo que se opone a Dios es verdad.
2. El ego es demente. 2Lleno de miedo, cree alzarse más allá de lo Omnipresente, aparte de la Totalidad y separado de lo Infinito. 3En su demencia cree también haber vencido a Dios Mismo. 4Y desde su terrible autonomía «ve» que la Voluntad de Dios ha sido destruida. 5Sueña con el castigo y tiembla ante las figuras de sus sueños: sus enemigos, que andan tras él queriendo asesinarlo antes de que él pueda proteger su seguridad atacándolos primero.
3. El Hijo de Dios no tiene ego. 2¿Qué puede saber él de la locura o de la muerte de Dios, cuando mora en Él? 3¿Qué puede saber de penas o de sufrimientos, cuando vive en una dicha eterna? 4¿Qué puede saber del miedo o del castigo, del pecado o de la culpabilidad, del odio o del ataque, cuando lo único que le rodea es paz eterna, por siempre imperturbable y libre de todo conflicto, en la tranquilidad y silencio más profundos?
4. Conocer la realidad significa no ver al ego ni a sus pensamientos, sus obras o actos, sus leyes o creencias, sus sueños o esperanzas, así como tampoco los planes que tiene para su propia salvación y el precio que hay que pagar por creer en él. 2Desde el punto de vista del sufrimiento, el precio que hay que pagar por tener fe en él es tan inmenso que la ofrenda que se hace a diario en su tenebroso santuario es la crucifixión del Hijo de Dios. aY la sangre no puede sino correr ante el altar donde sus enfermizos seguidores se preparan para morir.
5. Una sola azucena de perdón, no obstante, puede transformar la oscuridad en luz y el altar a las ilusiones en el templo a la Vida Misma. 2Y la paz se les restituirá para siempre a las santas mentes que Dios creó como Su Hijo, Su morada, Su dicha y Su amor, completamente Suyas, y completamente unidas a Él.
LECCIÓN 331
El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya.
1. Padre, ¡qué absurdo creer que Tu Hijo podía causarse sufrimiento así mismo! 2¿Cómo iba él a poder planear su condenación sin que se le hubiera provisto de un camino seguro que lo condujese a su liberación? 3Me amas, Padre, 4y nunca habrías podido dejarme en la desolación, para morir en un mundo de dolor y crueldad. 5¿Cómo pude jamás pensar que el Amor se había abandonado a Sí Mismo? 6No hay otra voluntad que la Voluntad del Amor. 7El miedo es un sueño, y no tiene una voluntad que pueda estar en conflicto con la Tuya. 8Estar en conflicto es estar dormido; la paz, estar despierto. 9La muerte es una ilusión, y la vida, la verdad eterna. 10Nada se opone a Tu Voluntad. 11El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya.
2. El perdón nos muestra que la Voluntad de Dios es una sola y que la compartimos. 2Contemplemos los santos panoramas que hoy nos muestra el perdón, de modo que podamos encontrar la paz de Dios. 3Amén.
LECCIÓN 332
El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera.
1. El ego forja ilusiones. 2La verdad desvanece sus sueños malvados con el brillo de su fulgor. 3La verdad nunca ataca. 4Sencillamente es. 5Y por medio de su presencia se retira a la mente de las fantasías, y así ésta despierta a lo real. 6El perdón invita a esta presencia a que entre, y a que ocupe el lugar que le corresponde en la mente. 7Sin el perdón, la mente se encuentra encadenada, creyendo en su propia futilidad. 8Mas con el perdón, la luz brilla a través del sueño de tinieblas, ofreciéndole esperanzas y proporcionándole los medios para que tome conciencia de la libertad que es su herencia.
2. Hoy no queremos volver a aprisionar al mundo. 2El miedo lo mantiene aprisionado. 3Mas Tu Amor nos ha proporcionado los medios para liberarlo. 4Padre, queremos liberarlo ahora. 5Pues cuando ofrecemos libertad se nos concede a nosotros. 6Y no queremos seguir presos cuando Tú nos ofreces la libertad.
LECCIÓN 333
El perdón pone fin al sueño de conflicto.
1. El conflicto debe ser resuelto. 2Si se quiere escapar de él, no debe evadirse, ignorarse, negarse, encubrirse, verse en otra parte, llamarse por otro nombre u ocultarse mediante cualquier clase de engaños. 3Tiene que verse exactamente como es, allí donde se cree que está, y tiene que verse también la realidad que se le ha otorgado y el propósito que le ha asignado la mente. 4Pues sólo entonces se desmantelan sus defensas y la verdad puede arrojar su luz sobre él según desaparece.
2. Padre, el perdón es la luz que Tú elegiste para que desvaneciese todo conflicto y toda duda, y para que alumbrase el camino que nos lleva de regreso a Ti. 2Ninguna otra luz puede dar fin a nuestro sueño malvado. 3Ninguna otra luz puede salvar al mundo. 4Pues dicha luz es lo único que jamás ha de fallar, ya que es el regalo que le has hecho a Tu Hijo bienamado.
LECCIÓN 334
Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga.
1. No esperaré ni un solo día más para encontrar los tesoros que mi Padre me ofrece. 2Todas las ilusiones son vanas, y los sueños desaparecen incluso a medida que se van tejiendo con pensamientos basados en percepciones falsas. 3No dejes que hoy vuelva a aceptar regalos tan míseros. 4La Voz de Dios les ofrece Su paz a todos los que escuchan y eligen seguirlo. 5Esto es lo que elijo hoy. 6Y así, voy en busca de los tesoros que Dios me ha dado.
2. Busco sólo lo eterno. 2Pues Tu Hijo no podría sentirse satisfecho con menos de eso. 3¿Qué otra cosa, entonces, podría brindarle solaz, sino lo que Tú le ofreces a su desconcertada mente y a su atemorizado corazón, a fin de proporcionarle certeza y traerle paz? 4Hoy quiero contemplar a mi hermano sin mancha alguna de pecado en él. 5Eso es lo que Tu Voluntad dispone que yo haga, pues así es como podré contemplar mi propia impecabilidad.
LECCIÓN 335
Elijo ver la impecabilidad de mi hermano.
1. Perdonar es una elección. 2Nunca veo a mi hermano tal como es, pues eso está mucho más allá de la percepción. 3Lo que veo en él es simplemente lo que deseo ver, pues eso es lo que quiero que sea verdad. 4A eso es a lo único que respondo, por mucho que parezca que es a los acontecimientos externos. 5Elijo lo que deseo contemplar, y eso, y sólo eso, es lo que veo. 6La impecabilidad de mi hermano me muestra que quiero contemplar la mía propia. 7Y la veré, puesto que he decidido ver a mi hermano en la santa luz de su inocencia.
2. ¿De qué otro modo podría restituírseme Tu recuerdo, sino viendo la inocencia de mi hermano? 2Su santidad me recuerda que él fue creado uno conmigo y semejante a mí. 3En él encuentro mi Ser, y en Tu Hijo encuentro asimismo el recuerdo de Ti.
LECCIÓN 336
El perdón me enseña que todas las mentes están unidas.
1. El perdón es el medio a través del cual a la percepción le llega su fin. 2El conocimiento es restituido una vez que la percepción ha sido transformada y ha dado paso enteramente a lo que por siempre ha de estar más allá de su más elevado alcance. 3Pues las imágenes y los sonidos tan sólo pueden servir, en el mejor de los casos, para evocar el recuerdo que yace tras todos ellos. 4El perdón elimina las distorsiones y revela el altar a la verdad que se hallaba oculto. 5Sus blancas azucenas refulgen en la mente, y la instan a regresar y a mirar en su interior para encontrar lo que en vano ha buscado afuera. 6Pues ahí, y sólo ahí, se restaura la paz interior, al ser la morada de Dios Mismo.
2. Que el perdón elimine en la quietud mis sueños de separación y de pecado. 2Y que entonces pueda mirar, Padre, en mi interior y descubrir que Tu promesa de que en mí no hay pecado es verdad; que Tu Palabra permanece inalterada en mi mente y que Tu Amor reside todavía en mi corazón.
Un Curso de Milagros-Manual para el Maestro
Fundación para la Paz Interior
Traducido por Rosa M. G. De Wynn y Fernando Gómez
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Capítulo 24
¿EXISTE LA REENCARNACIÓN?
1. En última instancia, la reencarnación es imposible. 2El pasado no existe ni el futuro tampoco, y la idea de nacer en un cuerpo ya sea una o muchas veces no tiene sentido. 3La reencarnación, por lo tanto, no puede ser verdad desde ningún punto de vista. 4Nuestra única pregunta debería ser: «¿Es un concepto útil?» 5Y eso depende, por supuesto, del uso que se le dé. 6Si se usa para reforzar el reconocimiento de la naturaleza eterna de la vida, es ciertamente útil. 7¿Qué otra pregunta con respecto a la reencarnación podría ser útil para arrojar luz sobre el camino? 8Al igual que muchas otras creencias, ésta puede usarse desacertadamente. 9En el mejor de los casos, el mal uso que se hace de ella da lugar a preocupaciones y tal vez a orgullo por el pasado. 10En el peor de los casos, provoca inercia en el presente. 11Y entre estos dos extremos, puede dar lugar a muchísimas insensateces.
2. La reencarnación no sería, en ningún caso, el problema con el que hay que lidiar ahora. 2Si la reencarnación fuese responsable de algunas de las dificultades a las que el individuo se enfrenta ahora, la única tarea de éste seguiría siendo la de escapar de ellas ahora. 3Si lo que está haciendo es sentando las bases para una vida futura, aun así sólo puede solventar el asunto de su salvación ahora. 4Puede que algunos hallen consuelo en el concepto, y si ello los consuela, su valor es evidente. 5Lo cierto es, sin embargo, que tanto los que creen en la reencarnación como los que no, pueden encontrar el camino que conduce a la salvación. 6Por lo tanto, no puede considerarse que sea una idea esencial en el programa de estudios. 7Siempre existe cierto riesgo en ver el presente en función del pasado. 8Mas siempre hay algo bueno en cualquier pensamiento que refuerce la idea de que la vida y el cuerpo no son lo mismo.
3. Para nuestros propósitos, no sería útil adoptar una postura definitiva al respecto. 2Un maestro de Dios debe ser igualmente útil para los que creen en la reencarnación como para los que no. 3Exigirle una postura definitiva simplemente limitaría su utilidad, así como su propia capacidad de decisión. 4Nuestro curso no se ocupa de ningún concepto que no sea aceptable para cualquier persona, independientemente de sus creencias previas. 5Bastante tendrá con lidiar con su ego, como para añadir controversias sectarias a su carga. 6Tampoco sería ventajoso que alguien aceptara el curso prematuramente, solo porque éste apoya una creencia que él ha albergado por mucho tiempo.
4. No puede hacerse demasiado hincapié en el hecho de que lo que el curso se propone es una completa inversión del pensamiento. 2Cuando esto finalmente se logre, cuestiones tales como la validez de la reencarnación dejarán de tener sentido. 3Hasta entonces, es probable que sean simplemente motivo de controversia. 4El maestro de Dios, por lo tanto, hará bien en alejarse de todas esas cuestiones, ya que aparte de ellas es mucho lo que tiene que enseñar y aprender. 5Debe aprender y enseñar que las cuestiones teóricas no son más que una pérdida de tiempo, puesto que desvían al tiempo del propósito que se le asignó. 6Si un concepto o una creencia tiene aspectos útiles, se le dirá. 7También se le dirá cómo usarlos. 8¿Qué más necesita saber?
5. ¿Quiere decir esto que el maestro de Dios no debe creer en la reencarnación, ni discutirla con otros que sí creen en ella? 2¡Por supuesto que no! 3Si él cree en la reencarnación, sería un error que renunciase a su creencia a menos que su Maestro interno así se lo aconsejase. 4Y eso es muy poco probable. 5Es posible que se le indique que está haciendo un mal uso de la creencia, de tal manera que ello resulta perjudicial tanto para el progreso de su alumno como para el suyo propio. 6En ese caso se le recomendaría una re-interpretación, puesto que ésta sería necesaria. 7Lo único que se tiene que reconocer, no obstante, es que el nacimiento no fue el principio y que la muerte no es el final. 8Mas ni siquiera esto se requiere del principiante. 9Él sólo necesita aceptar la idea de que lo que sabe no es necesariamente todo lo que es posible aprender. 10Su jornada habrá comenzado.
6. El énfasis de este curso es siempre el mismo: en este momento es cuando se te ofrece total salvación, y en este momento es cuando puedes aceptarla. 2Ésa sigue siendo tu única responsabilidad. 3La Expiación se puede equiparar a la escapatoria total del pasado y a la total falta de interés por el futuro. 4El Cielo está aquí. 5No existe ningún otro lugar. 6El Cielo es ahora. 7No existe ningún otro tiempo. 8Los maestros de Dios no se interesan por ninguna otra enseñanza que no conduzca a esto. 9Todas las creencias apuntan a ello si han sido interpretadas correctamente. 10En este sentido, se puede decir que su verdad está determinada por el provecho que resulte de ellas. 11Todas las creencias que facilitan el progreso se deben respetar. 12Éste es el único criterio que este curso requiere. 13No se requiere nada más.
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Capítulo 25
¿SON DESEABLES LOS PODERES «PSÍQUICOS»?
1. La respuesta a esta pregunta es muy parecida a la anterior. 2No existen poderes «antinaturales», e inventar un poder que no existe es obviamente recurrir a la magia. 3 Es igualmente obvio, sin embargo, que cada individuo tiene un sinnúmero de capacidades de las que no es consciente. 4A medida que su conciencia se expanda, es posible que desarrolle capacidades que le parezcan muy sorprendentes. 5No obstante, nada que él pueda hacer puede compararse en lo más mínimo con la gloriosa sorpresa de recordar Quién es. 6Si deja que todo su aprendizaje y todos sus esfuerzos se dirijan hacia esa gran sorpresa final, no querrá que las pequeñas sorpresas que se puedan presentar en el camino lo retrasen.
2. Ciertamente hay muchos poderes psíquicos que están claramente de acuerdo con los postulados de este curso. 2La comunicación no se limita únicamente a la reducida gama de canales que el mundo reconoce. 3Si así fuese, no tendría objeto tratar de enseñar la salvación. 4Sería imposible hacerlo. 5Los límites que el mundo le impone a la comunicación son los mayores obstáculos para una experiencia directa del Espíritu Santo, Quien siempre está aquí y Cuya Voz está siempre presta a ser oída. 6Estos límites se establecen por miedo, pues sin ellos las paredes que circundan todos los lugares separados del mundo se derrumbarían ante el santo sonido de Su Voz. 7Aquel que de alguna manera trasciende estos límites, está simplemente volviéndose más natural. 8No está haciendo nada especial, y no hay nada mágico en sus logros.
3. Las capacidades aparentemente nuevas que se pueden adquirir en el camino hacia Dios pueden ser muy útiles. 2Cuando se le entregan al Espíritu Santo y se usan bajo Su dirección, se convierten en recursos de enseñanza muy valiosos. 3Ante esto, la cuestión de cómo surgen es irrelevante. 4Lo único que hay que tener en cuenta es el uso que se les da. 5Si se consideran como fines en sí mismas, independientemente de cómo se haga esto, el progreso se demorará. 6Su valor no reside tampoco en que prueben nada; ni en que sean logros del pasado, conexiones insólitas con lo «invisible» ó favores «especiales» de Dios. 7Dios no hace favores especiales, y nadie tiene ningún poder que los demás no posean. 8La posesión de poderes especiales sólo se puede «demostrar» mediante el uso de trucos mágicos.
4. Nada que sea genuino se puede usar para engañar. 2El Espíritu Santo es incapaz de engañar, y sólo puede valerse de capacidades genuinas. 3Lo que se usa con fines mágicos no le sirve a Él. 4Y lo que Él usa no se puede emplear para la magia. 5Existe, sin embargo, una atracción especial por las capacidades poco usuales que las hace curiosamente tentadoras. 6Estos poderes son los que el Espíritu Santo quiere y necesita. 7Mas el ego ve en esos mismos poderes una oportunidad para vanagloriarse. 8Cuando los poderes se convierten en debilidades es ciertamente trágico. 9Lo que no se le entrega al Espíritu Santo, no puede sino entregársele a la debilidad, pues lo que se le niega al amor se le da al miedo, y como consecuencia de ello será temible.
5. Incluso aquellos que han dejado de valorar las cosas materiales del mundo pueden dejarse engañar por los poderes «psíquicos»: 2Al dejar de interesarse por los regalos materiales del mundo, el ego se ve seriamente amenazado. 3Mas todavía puede serlo suficientemente fuerte como para recobrarse valiéndose de esta nueva tentación a fin de recuperar su fuerza mediante el engaño. 4Muchos en esa situación no se han percatado de las defensas del ego, si bien no es que éstas sean precisamente sutiles. 5Sin embargo, mientras se tenga el más mínimo deseo de ser engañado, el engaño se producirá fácilmente. 6Ahora el «poder» deja de ser una facultad genuina y ya no se puede contar con él. 7Es casi inevitable que el individuo refuerce las incertidumbres que tiene acerca de su «poder» engañándose cada vez más a sí mismo a no ser que cambie de parecer con respecto a su propósito.
6. Cualquier capacidad que alguien desarrolle tiene el potencial de hacer bien. 2En esto no hay excepciones. 3Y cuanto más insólito e inesperado sea el poder, mayor será su potencial para ayudar. 4La salvación tiene necesidad de todas las capacidades, pues lo que el mundo quiere destruir, el Espíritu Santo lo quiere restaurar. 5Se han usado las facultades «psíquicas» para invocar al demonio, lo cual no hace otra cosa que reforzar al ego. 6Mas estas facultades pueden ser también un canal de esperanza y curación si se ponen al servicio del Espíritu Santo. 7Aquellos que han desarrollado poderes «psíquicos» no han hecho sino permitir que se erradiquen de sus mentes algunas de las limitaciones que ellos mismos les habían impuesto. 8Si utilizan esta mayor libertad para aprisionarse aún más, no hacen sino imponerse mayores limitaciones. 9El Espíritu Santo tiene necesidad de esos dones, y quienes se los ofrecen a Él y sólo a Él caminan con la gratitud de Cristo en sus corazones y con Su santa visión siguiéndoles muy de cerca.
