Cuando el miedo es un problema

Ciertamente, el miedo sin darnos cuenta es como un ladrón de energía, si no te das cuenta te atrapa y consume, es una emoción que nos paraliza, bloquea y congela a tal magnitud que puede llegar aterrarnos ante cualquier situación que se presente.
Esta emoción a veces nos impulsa ya sea al ataque o huir de lo que ocurre en el escenario, evitando así a no afrontar aquello que se nos está presentando en cierto evento, pero tarde o temprano la vida nos enseña a darnos cuenta, a verlo bajo otra perspectiva para así poder trascenderlo.
¿Y cómo lo hacemos?, dándonos la oportunidad, el regalo a ser brutalmente honestos con nosotros mismos, abrirnos a ver las cosas bajo otra perspectiva, desde el AMOR, pero escrito con letras mayúsculas, bajo otro prisma y con la certeza que aquello que nos bloquea o paraliza es lo que nos detiene a no ver la única verdad que somos… AMOR !!!.
Sólo hay que reconocerlo y empezar a quitar esas nubes grises que nos tapa o nos empaña, para no ver la única verdad que está detrás de tanta demencia o locura, que está oculta por el mismo bloqueo y anestesia mental o por aquel velo del olvido, donde tarde o temprano tenemos que tomar la decisión de empezar a despertar paso a paso, para que ese velo del olvido se vaya deslizando poco a poco hasta desaparecer….En la escala de conciencia humana que va del nivel 20 al nivel 1000 del Dr. David R. Hawkins, que describe en su libro Poder Vs Fuerza, ésta emoción está calibrada y ubicada en el nivel 100, donde la misma genera la ansiedad y una visión de vida atemorizante.
El Dr. David Hawkins describe una parte en su libro el nivel de energía 100:
«El miedo maneja a la mayoría de este mundo, provocando infinitas actividades. El temor a los enemigos, a la vejez o a la muerte, al rechazo y a una multitud de temores sociales son los motivadores básicos de la mayoría de las personas».
Desde el punto de vista de este nivel, el mundo luce peligroso, lleno de trampas y amenazas. El temor es la herramienta oficial favorita de control de las agencias totalitarias opresoras y regímenes, y la inseguridad es el comercio de valores de los más grandes manipuladores del mercado, los medios de comunicación y la publicidad juegan con el temor para incrementar sus ventas.
La proliferación del miedo es tan ilimitada como la imaginación humana; una vez que el temor es el enfoque personal, los infinitos y temibles eventos del mundo lo alimentan, el temor se vuelve obsesivo y puede tomar cualquier forma.
El miedo a perder una relación lleva a los celos y a niveles crónicamente altos de estrés, el pensamiento temeroso puede convertirse en paranoia o generar estructuras neuróticas defensivas y como es contagioso puede llegar a ser una tendencia social.
«El temor limita el crecimiento de la personalidad y lleva a la inhibición«.
Autor: Estella María Peña, Redactora y Colaboradora en Espacio Milenio.
Diseñadora Gráfica.
Querida Estella. Excelente mensaje de reflexion con aportes científicos que avalan tus palabras provenientes de tu Ser. Admirable capacidad de síntesis. Me encantó Felicitaciones.